12 febrero 2012

La paz perfecta

Habia una vez un rey que ofrecio un gran premio a aquel artista que pudiera captar en una pintura la paz perfecta. Muchos artistas intentaron. El rey observó y admiró todas las pinturas, pero solamente hubieron dos que a el realmente le gustaron y tuvo que escoger entre ellas.


La primera era un lago muy tranquilo. Este lago era un espejo perfecto donde se reflejaban unas placidas montañas que lo rodeaban. Sobre estas se encontraba un cielo muy azul con tenues nubes blancas. Todos quienes miraron esta pintura pensaron que esta reflejaba la paz perfecta. La segunda pintura tambien tenia montañas. Pero estas eran escabrosas y descubiertas. Sobre ellas habia un cielo furioso del cual caia un impetuoso aguacero con rayos y truenos. Montaña abajo parecia retumbar un espumoso torrente de agua. Todo esto no se revelaba para nada pacifico.

Pero cuando el Rey observo cuidadosamente, el miro tras la cascada un delicado arbusto creciendo en una grieta de la roca. En este arbusto se encontraba un nido. Alli, en medio de del rugir del la violenta caida de agua, estaba sentado placidamente un pajarito en el medio de su nido...
Cual crees que fue la pintura ganadora?
El Rey escogio la segunda. ¿Sabes porque? "Porque," explicaba el Rey, "Paz no significa estar en un lugar sin ruidos, sin problemas, sin trabajo duro o sin dolor. Paz significa que a pesar de estar en medio de todas estas cosas permanezcamos calmados dentro de nuestro corazón. Este es el verdadero significado de la paz."