21 febrero 2012

La renovación del águila

El águila es una de las aves de mayor longevidad: llega a vivir hasta setenta años. Pero, para alcanzar esa edad, a los cuarenta debe tomar una difícil decisión. En ese momento sus uñas están apretadas y flexibles, por lo cual no  consigue capturar sus presas. El pico, largo y puntiagudo, se curva, apuntando hacia el pecho. Las alas están envejecidas y pesadas, y las plumas se han engrosado. Volar y alimentarse le resulta entonces muy difícil. Tiene solamente dos alternativas: morir o enfrentar un doloroso proceso de renovación que dura ciento cincuenta días. Este consiste en volar hacia lo alto de una montaña y quedarse ahí, en un nido cercano a un paredón en donde no tenga la necesidad de volar pero pueda conseguir alimento de pequeños roedores y lagartijas. En ese lugar el águila comienza a picotear la pared hasta seguir arrancarse el pico. Después deberá esperar el crecimiento de uno nuevo, con el cual desprenderá una a una las uñas. Cuando las nuevas uñas nacen, comenzará a desplumarse Después de cinco meses, emprenderá su vuelo de renovación, y vivirá treinta años más. A lo largo de la vida, muchas veces tenemos que resguardarnos por algún tiempo y comenzar un proceso de renovación.
Para emprender un vuelo de victoria, debemos desprendernos de costumbre tradiciones y recuerdos que nos causaron dolor. Solamente libres del peso del pasado podremos avanzar.