09 abril 2012

El discípulo de Sócrates

Un discípulo llegó muy agitado a casa de Sócrates, y empezó a hablar de esta manera:-Maestro, quiero contarte que un amigo tuyo estuvo hablando de ti con malevolencia...Sócrates lo interrumpió diciendo: "¡Espera! ¿Ya hiciste pasar a través de las tres cercas lo que me vas a decir?".-¿Las tres cercas?-Sí –replicó Sócrates- La primera es la VERDAD. ¿Ya examinaste cuidadosamente si lo que me quieres decir, es verdadero en todos los puntos?-No... Lo oí decir a unos vecinos.-Pero al menos lo habrás hecho pasar por la segunda cerca que es la BONDAD. ¿Lo que me quieres decir es, por lo menos, bueno?-No, en realidad no; al contrario...-¡Ah! -interrumpió Sócrates- Entonces vamos a la última cerca: ¿Es NECESARIO que me cuentes eso?-Para ser sincero, no; necesario no es.

-Entonces -sonrió el sabio- si no es verdadero, ni bueno, ni necesario...Sepultémoslo en el olvido.