12 abril 2012

Estoy contigo

A veces es difícil encontrar la respuesta a esa sencilla pregunta. ¿Para qué buscarte? Me preguntaba... ¿Qué gano con seguirte? Me cuestionaba... ¿Por qué he de hacer tu voluntad? Me replicaba... Y hoy, estando solo y con miles de problemas encima, hoy cuando los que creí mis amigos me han abandonado, hoy cuando más solitario me siento y atareado me encuentro, vienen a mimen te las respuestas a estas preguntas, pues en medio de los problemas, sin importar cuánto le he fallado, Tú sigues firme a mi lado. En medio del cansancio siento tus brazos sostenerme. Y entre el bullicio de cada día y los problemas que me agobian, escucho tu dulce voz susurrarme al oído:"Calma, estoy contigo". Y ahora me doy cuenta de que todo vale la pena y que aquellas dudas no eran más que trampas de mi enemigo para evitar tu consuelo, tu paz, tu compañía. Gracias, Señor, porque a pesar de todas mis dudas, me recibiste en tu seno y siempre que te cuestionaba sonriendo me decías: "Tranquilo, que ya llegará uno de esos días".