25 mayo 2012

No acumules penas

Acostumbro tener un calendario del cual, diariamente, arranco la hoja del día anterior. Algo bastante simple, excepto cuando dejé de hacerlo por un par de meses y, al tratar de arrancar todas las hojas atrasadas no pude hacerlo, pues una a la vez es fácil, pero todas juntas es muy diferente.
Lo mismo sucede con nosotros cuando no nos perdonamos día a día, o cuando guardamos rencores o sufrimientos. Muchas veces nosotros mismos no nos perdonamos errores y decidimos cargarlos en silencio, haciendo cada vez más difícil la tarea de arrancarlos de nuestras vidas.
Pero no acumules más hojas de tu vida; decide hoy arrancarlas de ti y ser libre, pues para eso fuiste hecho. No acumules tus penas y dáselas cada día a quien ya pagó por todas y cada una de ellas en una cruz.