04 junio 2012

Historia de dos ciudades

Un viajero que se aproximaba a una gran ciudad le preguntó a una mujer que se encontraba a un lado del camino:
- ¿Cómo es la gente de esta ciudad? - ¿Cómo era la gente del lugar de donde vienes? le inquirió ella a su vez.
- Terrible -respondió el viajero-. Mezquina. No se puede confiar en ella. Detestable en todo los sentidos.
-¡Ah!, -exclamó la mujer- Encontrarás lo mismo en la ciudad a donde te diriges. Apenas había partido el primer viajero cuando otro se detuvo y también preguntó acerca de la gente que habitaba en la ciudad cercana. De nuevo, la mujer le preguntó al viajero por la gente de la ciudad de donde provenía.
- Era gente maravillosa, honesta, trabajadora y extremadamente generosa. Lamento haber tenido que partir, -declaró el segundo viajero-.
La sabia mujer le respondió:
- Lo mismo hallarás en la ciudad a donde te diriges. En ocasiones no vemos las cosas como son, las vemos como somos.