02 noviembre 2013

El ciego

Había una vez un ciego muy hábil para reconocer con el tacto a cualquier animal, diciendo de qué especie era. Un día, le presentaron un lobezno, lo palpó y quedó indeciso.

-No estoy seguro - dijo el ciego, si es hijo de una loba, de una zorra o de otro animal de su misma cualidad; pero de lo que si estoy seguro es que no ha nacido para vivir en un rebaño de corderos.



Moraleja: La naturaleza de la maldad se puede notar en una sola de sus características.